Puedes entrar en el Centre del Carme Cultura Contemporània buscando una exposición y acabar prestando más atención al edificio que a lo que cuelga de sus paredes.
Y también puede ocurrir justo lo contrario.
Ahí está buena parte de su interés.
El Centre del Carme no es simplemente un edificio histórico reconvertido en sala de exposiciones. En un mismo conjunto conviven casi ocho siglos de transformaciones: monasterio, museo, academia, escuela de arte y, finalmente, centro de cultura contemporánea.
Mientras las exposiciones y actividades cambian, el edificio permanece como otra parte de la visita.

Todo empezó con un monasterio en 1281
El origen está en el Real Monasterio de Nuestra Señora del Carmen, establecido por la orden carmelita en 1281.
Cuando se fundó, aquella zona se encontraba fuera de las antiguas murallas islámicas de Valencia. Con la construcción de la nueva muralla medieval en el siglo XIV, el monasterio quedó integrado dentro de la ciudad.
Su importancia terminó dejando incluso una huella en el mapa.
El barrio del Carmen debe su nombre al propio monasterio.
Pero pensar que el edificio que vemos actualmente nació de una sola vez sería equivocarse.
Durante siglos fue creciendo, reformándose y adaptándose.
Y por eso recorrerlo es también recorrer diferentes momentos de la arquitectura valenciana.
Dos claustros permiten ver el paso de los siglos
Una de las formas más fáciles de entenderlo es comparar sus dos grandes claustros.

El Claustro Gótico, junto con espacios como el refectorio, la sala capitular y el antiguo dormitorio, conserva partes de la construcción medieval de los siglos XIV y XV.
Después llegó otra época y otro lenguaje arquitectónico.

El Claustro Renacentista fue proyectado en la segunda mitad del siglo XVI y terminado ya entrado el XVII.
Sus capiteles toscanos, galerías y bóvedas contrastan con la arquitectura medieval situada a pocos metros.
No necesitas conocer los nombres de cada elemento arquitectónico para apreciar la diferencia.
Basta con caminar de un claustro al otro.
En unos minutos has cambiado de siglo sin salir del edificio.
Pero la historia del lugar empieza incluso antes del monasterio
Hay una capa más.
Las investigaciones realizadas durante los trabajos de rehabilitación sacaron a la luz restos de una vivienda islámica del siglo XII, anterior por tanto a la fundación carmelita de 1281.
También aparecieron fragmentos de pinturas murales góticas en el antiguo dormitorio.
Eso convierte al Centre del Carme en algo parecido a un edificio escrito y reescrito sobre sí mismo.
No sustituye una época por otra.
Las acumula.
El refectorio todavía recuerda para qué se construyó este lugar
Otro de los espacios donde resulta más fácil olvidarse momentáneamente de que estás dentro de un centro cultural contemporáneo es el refectorio.

La sala conserva una estructura gótica de finales del siglo XIII y principios del XIV: un espacio amplio y sobrio que originalmente formaba parte de la vida cotidiana de la comunidad religiosa.
Hoy puede utilizarse con una finalidad completamente distinta.
Ese contraste resume muy bien todo el edificio.
Los espacios permanecen.
Su función cambia.
La desamortización acabó con la etapa conventual
El gran cambio llegó en el siglo XIX.
Tras la desamortización de Mendizábal de 1835-1837, el antiguo monasterio perdió su función religiosa.
La iglesia quedó separada del conjunto conventual y pasó a funcionar como parroquia de la Santa Cruz desde 1842.
El resto del edificio inició otra vida.
Primero se utilizó como Museo de Bellas Artes, acogiendo obras procedentes de conventos suprimidos.
Desde 1848 fue además sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y de centros dedicados a la enseñanza artística.
La relación del edificio con el arte, por tanto, no comienza con las exposiciones actuales.
Viene de mucho antes.
Por sus aulas pasaron algunos de los grandes nombres del arte valenciano
Durante aquella etapa el antiguo convento se convirtió también en lugar de formación.
Por sus espacios pasaron generaciones de artistas y figuras vinculadas a las artes valencianas, entre ellas nombres como Joaquín Sorolla, Ignacio Pinazo, Manuel Benedito o los Benlliure.
El edificio siguió relacionado con las escuelas de Bellas Artes y Artes y Oficios hasta 1986.
Hay además una consecuencia importante de aquel cambio de uso.
Convertir el antiguo monasterio en museo y centro artístico contribuyó a que el conjunto sobreviviera cuando otros edificios conventuales valencianos desaparecieron.
Cambió de función.
Pero no desapareció.
Un edificio que necesitó décadas de rehabilitación
El conjunto fue declarado monumento histórico-artístico nacional en 1983.
A partir de 1989 comenzó un largo proceso de rehabilitación desarrollado en diferentes fases que permitió recuperar espacios históricos y adaptar el edificio a nuevos usos culturales.
Aquellos trabajos no consistieron únicamente en restaurar paredes.
También permitieron investigar mejor el edificio y descubrir algunas de las capas históricas escondidas bajo intervenciones posteriores.
El resultado es lo que vemos actualmente: un lugar donde las distintas épocas no están completamente separadas unas de otras.
Y en 2017 empezó otra vida
Después de años funcionando como espacio expositivo, en 2017 el Centre del Carme inició una nueva etapa como centro de cultura contemporánea.
Y aquí está una de las claves para no visitarlo con la expectativa equivocada.
No es un museo convencional con una colección permanente que siempre vas a encontrar igual.
Su programación puede incluir:
- artes visuales;
- performance;
- artes escénicas experimentales;
- cine;
- música;
- arte sonoro;
- diseño;
- edición y publicaciones;
- actividades educativas y de mediación;
- propuestas relacionadas con arquitectura, urbanismo, sociología u otras áreas del pensamiento.
Por eso dos visitas separadas por unos meses pueden ser muy diferentes.

El edificio y las exposiciones juegan juntos
Hay centros culturales donde el edificio funciona únicamente como contenedor.
Aquí resulta difícil separarlos.
Una instalación contemporánea puede aparecer junto a un muro medieval.
Una exposición puede ocupar una sala que tuvo otra función durante siglos.
Y al salir vuelves a encontrarte con un claustro renacentista.
Ese choque entre arquitectura histórica y cultura actual es probablemente una de las mejores razones para entrar.
Incluso cuando una exposición concreta no te interese demasiado, puedes seguir encontrando valor en el propio recorrido.
Y cuando la programación coincide con tus gustos, ambas cosas se suman.
No hace falta esperar a una gran exposición para entrar
Este es quizá el consejo más útil.
Si estás recorriendo el Carmen y pasas cerca del Centre del Carme, no necesitas esperar a reconocer el nombre de un artista en un cartel.
La entrada es gratuita y el edificio ya justifica dedicarle un rato.
Puedes entrar, cruzar los claustros, observar la arquitectura y después decidir cuánto tiempo quieres dedicar a las exposiciones abiertas en ese momento.
La lógica puede ser justamente la contraria a la de un museo tradicional:
primero descubres el lugar y después ves qué está ocurriendo dentro.
Una forma sencilla de recorrerlo
Si es tu primera visita, no hace falta intentar verlo todo.
Puedes utilizar una regla muy sencilla:
- Mira primero el edificio.
- Compara el Claustro Gótico con el Claustro Renacentista.
- Entra en los espacios históricos que estén accesibles, especialmente el refectorio.
- Después recorre las exposiciones que más te interesen.
- Antes de irte, vuelve a atravesar los claustros con otra mirada.
La programación cambia.
La arquitectura no.
Y precisamente esa combinación hace que puedas regresar y encontrarte un Centre del Carme diferente.
De monasterio a centro cultural sin abandonar del todo su pasado
Pocos lugares de Valencia permiten seguir de forma tan visible una transformación tan larga.
Primero hubo un monasterio.
Después llegaron la desamortización, el museo, la academia y las escuelas artísticas.
Más tarde, décadas de rehabilitación.
Y finalmente un centro dedicado a la cultura contemporánea.
Por eso el Centre del Carme no necesita elegir entre patrimonio y cultura actual.
Su interés está precisamente en tener las dos cosas al mismo tiempo.
Información práctica
El Centre del Carme Cultura Contemporània está en la calle Museu, 2, en pleno barrio del Carmen.
La entrada es gratuita.
La programación, los espacios disponibles y los horarios pueden variar, por lo que conviene consultar la información oficial del Centre del Carme antes de la visita.
Fuentes
- Centre del Carme Cultura Contemporània — Historia del Real Monasterio de Nuestra Señora del Carmen
- Centre del Carme Cultura Contemporània — Presentación y nueva etapa como centro de cultura contemporánea
- Centre del Carme Cultura Contemporània — Claustro Renacentista
- Centre del Carme Cultura Contemporània — Sala Refectorio
- Centre del Carme Cultura Contemporània — De Real Monasterio a Centre del Carme: historia, arquitectura y hallazgos arqueológicos
- Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana — Centre del Carme Cultura Contemporània

